junio 29, 2022

Radio La Voz del Altiplano

Transmitiendo Desde La Capital Del Folklor – Puno Peru

!!Llegamos al repechaje!!

Lapadula abrió el marcador, y fue uno de los héroes de la jornada

Por Mariano López V.

Perú hizo un punto de quince posibles en las primeras cinco fechas de estas eliminatorias. Empató ante Paraguay y cayó frente a Brasil, Chile, Argentina y Colombia. El panorama era desalentador: no quedaba nada de aquella selección de Ricardo Gareca que sorprendió a todo el continente con su fútbol pícaro y clasificó, tras 36 largos años, a una Copa del Mundo. Nada. La sonrisa del hincha blanquirrojo que llenó tres estadios en la lejana Rusia había desaparecido. No era para menos. La ‘Bicolor’ —esta ‘Bicolor’— nos había malacostumbrado al triunfo, a la felicidad que tantas veces se nos hizo esquiva. El fondo de la tabla general al término de la quinta jornada sepultó, momentáneamente, la esperanza de alcanzar un segundo Mundial consecutivo.

Sin embargo, esta selección ya había demostrado ser capaz de lo imposible. En el proceso clasificatorio pasado, el grupo comandado por el ‘Tigre’ Gareca completó una impecable segunda ronda y terminó alcanzando el impensado repechaje frente a Nueva Zelanda. ¿Por qué sería distinto esta vez? ¿Por qué no podía suceder otro de esos milagros? Si estaba ‘San’ Pedro Gallese en el arco, si estaba Carrillo y su desequilibrio, si estaba Tapia y su corazón, si estaba Flores y su empuje, si estaba Trauco y su elegancia, si estaba Yotún y su pase, si estaba Advíncula y su velocidad, si estaba Cueva y su talento. ¡Talento peruano! Estaban casi todos, salvo Paolo Guerrero. Por suerte, su ‘9′ fue dejada en muy buenas manos: Gianluca Lapadula, nacido en Turín, Italia, pero de corazón rojiblanco, estaba listo para ponerse la ‘9′ más pesada de toda la historia. ¿Cómo no darle vuelta a esta situación?

Entonces, la ‘Blanquirroja’ despertó. Volvió a ser Perú, el de Ricardo Gareca, un equipo sólido en defensa, generoso en el medio campo, asociativo por las bandas, aplicado en el retroceso, rápido en el ataque y, sobre todas las cosas, paciente. Inteligente. Conocedor de las situaciones de juego. Lo demostró en la altura de Quito, cuando esperó el momento perfecto para liquidar de contragolpe. En Lima, ante Bolivia, cuando cerró rápido el partido con tres goles antes de los 40 minutos de juego. En Caracas y Barranquilla, donde le tocó sufrir y aguantar todo lo que sea necesario, con tal de sacar adelante un resultado positivo. Lo logró. También lo hizo ante Uruguay, en el Centenario de Montevideo, a pesar de la dolorosa —y hasta ahora injusta— derrota. Los muchachos no se tiraron encima del árbitro, no fueron agresivos ni irrespetuosos con él, no se victimizaron frente a las cámaras, no perdieron de vista el objetivo y, desde el momento en que Anderson Daronco se llevó el silbato a la boca, la gran mayoría se marchó a los vestuarios. Calientes, llenos de frustración, seguro, pero deseos de rendir, y aprobar, el examen final en el Estadio Nacional de Lima. El rival de turno, Paraguay, ya no tenía posibilidades de clasificar a Qatar 2022, pero llegaría a la capital peruana con ganas de dar un batacazo. De hecho, el segundo batacazo, luego de vencer con total merecimiento a Ecuador la fecha pasada.

Con datos de La República.